Las propuestas de Fabio Arias, en video
Mensajes claros, propuestas concretas y compromiso con la transformación del país.
Trabajo digno, pensión justa y derechos reales.
El trabajo, la salud y la educación son derechos, no negocios. Las reformas deben ser para la gente, no para los poderosos.
Defenderemos el derecho al empleo digno, la estabilidad laboral, la negociación colectiva y una pensión digna. Apoyaremos una reforma laboral y pensional centrada en la protección del trabajador, la ampliación de la cobertura y la justicia social.
Paz total y diálogo permanente
Respaldaremos todos los procesos de diálogo que busquen una paz duradera y verdadera para Colombia.
La violencia no puede seguir siendo la herramienta para resolver diferencias. Desde el Senado impulsaremos iniciativas legislativas que fortalezcan los acuerdos de paz, promuevan la reconciliación nacional y garanticen la protección integral de líderes(as) sociales, sindicales y comunitarios(as). La paz es un derecho y una política de Estado.
Sistema tributario justo.
Un país más justo empieza por un sistema tributario que deje de castigar a quienes menos tienen y haga pagar a los que más se enriquecen.
Interna: Donde quienes más tienen, contribuyan más al bienestar común. No puede haber un país equitativo mientras la riqueza de unos pocos se sostenga sobre las carencias de las mayorías. Son los megaricos de Colombia a quienes se les debe aumentar los impuestos a la renta y al patrimonio, para construir un país más justo y equitativo.
Trabajo digno y producción nacional
Defenderemos la industria y la producción nacional frente a las importaciones desmedidas, la competencia desleal y los efectos negativos de los tratados de libre comercio -TLC- mal negociados.
Apoyaremos políticas públicas que fortalezcan el empleo formal y digno, la producción nacional y el mercado interno, protegiendo a nuestros productores frente a los efectos negativos de los TLC. Promoveremos la innovación, la economía solidaria y los incentivos a la pequeña y mediana empresa. El desarrollo económico debe eliminar la pobreza y reducir la desigualdad.
Colombia libre y soberana en el mundo
Desde el Senado impulsaremos relaciones internacionales basadas en la igualdad, el respeto y los beneficios recíprocos. Ninguna potencia podrá decidir por nosotros.
La política exterior de Colombia debe sustentarse en la soberanía nacional, el respeto mutuo y la defensa de los intereses del país. Rechazamos cualquier injerencia extranjera, como la de Donald Trump o de cualquier otro gobierno. Promoveremos acuerdos comerciales justos, con condiciones equitativas para los trabajadores y trabajadoras y las empresas colombianas, fortaleciendo la independencia económica y política del país.
Por la vida, la igualdad y los derechos de las mujeres y las diversidades sexuales.
Acción firme contra la discriminación hacia las mujeres y las diversidades.
Desde el Senado impulsaremos una agenda que promueva políticas para las mujeres y las diversidades sexuales y de género en el marco de la economía del cuidado, en la garantía plena de los derechos sexuales y reproductivos, la participación política, económica y social sin discriminación, el trabajo digno con enfoque de género y la prevención y eliminación de todas las formas de violencia y desigualdad.
Juventud con futuro digno
Los jóvenes no quieren promesas, exigen oportunidades. Educación, empleo y libertad para crear.
Impulsaremos políticas para garantizar el acceso universal a la educación pública y de calidad en todos los niveles. Promoveremos programas de primer empleo, emprendimiento y participación efectiva de la juventud en la vida pública. Las y los jóvenes serán protagonistas de la transformación social, económica y política del país.
Transición energética y defensa del planeta.
De los combustibles fósiles a la energía limpia: proteger la vida, el agua y la biodiversidad.
Promoveremos una transición hacia las energías renovables que no comprometan el empleo ni la soberanía nacional. Defenderemos los ecosistemas estratégicos —Amazonía, páramos, reservas naturales y parques nacionales— como patrimonio común de la humanidad.
Cero corrupción y más participación ciudadana en la defensa del patrimonio público.
Ni en el Estado ni en las empresas: ¡cero corrupción! Transparencia y control social en cada peso público. No a la privatización de los bienes públicos.
Promoveremos leyes para ampliar la participación ciudadana en la vigilancia del gasto público, la planeación participativa y los presupuestos locales. Impulsaremos un control político riguroso a las entidades del Estado y empresas privadas que administren recursos públicos, fortaleciendo la rendición de cuentas y la cultura de la ética pública. Rechazaremos cualquier intento de privatización de los bienes públicos y fortaleceremos las empresas estatales estratégicas.
Con los pueblos del campo y las identidades étnicas.
Trabajaremos con campesinos, comunidades indígenas, afrodescendientes, raizales, palenqueras y el pueblo Rrom como verdaderos sujetos de derecho.
Impulsaremos leyes que reconozcan el papel esencial del campesinado en la soberanía alimentaria, la producción agrícola, el desarrollo sostenible y la paz territorial. Defenderemos los derechos colectivos, territoriales y culturales de todos los pueblos étnicos, garantizando su participación en las decisiones públicas y el acceso equitativo a los recursos del Estado.